Rolfing

Rolfing es una técnica de manipulación profunda del tejido conectivo que busca alinear el cuerpo con relación a la fuerza de la gravedad y mejorar la integración de las diferentes estructuras corporales.

Consiste en una serie de masajes y presiones sobre el llamado sistema de tejido conectivo o fascia combinado con movimiento activo y trabajo de percepción y actitud.

 

La fascia es un tejido blando y moldeable que envuelve los órganos internos y todas las estructuras de nuestro cuerpo (músculos, huesos, órganos vitales…), conecta unos otros, los nutre y los protege.

 

Los beneficios que se consiguen son variados:

 

·         mejora de la postura y del aspecto físico

·         aumento de la flexibilidad y la coordinación, lo que desemboca en una mayor movilidad, armonía, fluidez y eficiencia en el movimiento

·         relajación muscular y alivio de tensiones

·         reducción de dolores crónicos y prevención en su aparición

·         mejora del rendimiento físico y diminución del riesgo de lesiones deportivas

·         menor cansancio y mayor energía

·         regulación del sueño

·         mayor consciencia y control de uno mismo, lo cual influye positivamente en las relaciones en todos los ámbitos (personal, familiar, profesional…)

·         aumento de la motivación, del autoestima y de la concentración

·         restablecimiento  del equilibrio físico, psicológico y emocional

·         mejoría del bienestar general

 

Rolfing nos ayuda a tomar conciencia de nuestro cuerpo y a descubrir una manera más armoniosa y más fluida de estar y de movernos.

El objetivo es que la persona sea capaz de trasladar la información recibida a su vida cotidiana y así conseguir una mejora del bienestar a largo plazo.